¿Cuántas editoriales le dedicaremos a Joaquín Niemann? Me hicieron esa pregunta por redes sociales en las últimas semanas, no sé si a modo de crítica o pidiéndome más, pero lo cierto es que mi respuesta fue casi obvia: depende exclusivamente de Joaco. Y al tipo parece que le gusta ser el protagonista de este espacio de opinión porque no detiene su marcha y nos da la excusa perfecta para escribir sobre él.
Y me pone en una situación literaria límite porque se van terminando los adjetivos para describir este torbellino golfístico que arrancó hace poco más de un mes y en el que enhebró dos top5, un top10 y un top23 para ascender al puesto 74 de la FedexCup (estaba más allá del puesto 160 hace 45 días). Se me ocurrió entonces pensarlo como un superhéroe del golf chileno. Esos que entre la espada y la pared salen volando, resucitan, o sacan fuerzas extraordinarias vaya uno a saber de dónde. Y todos tienen una mentalidad fuerte, como Niemann, que ante la adversidad y cuando parece que los van a derrotar, su principal atributo les da otra vida y nos asegura un nuevo capítulo.
Y el próximo episodio de nuestro superhéroe no será fácil, pero a esta altura… ¿alguien se atreve a desconfiar? ¿hay alguna persona que no le de un lugar al sueño, al menos? Ustedes podrán tildarme de exitista sobrevalorar a un chico que apenas está dando sus primeros pasos en la elite del golf mundial. Puede ser. Pero nunca apostaré contra Joaquín. El desafío en Royal Portrush, sede de The Open esta semana, será quizás el más difícil de todos porque la experiencia en links británicos es escasa y, además, el “campo de batalla” es de los mejores y más exigentes entre los que reciben al ahora último Major del año.
No, no estoy pensando en una victoria de Niemann en Irlanda del Norte, aunque como escribí en este espacio hace algunas semanas, para mí este chico ya ganó. Lo que no tengo dudas es que puede tener un gran campeonato si rápidamente se adapta a condiciones totalmente distintas a las que está acostumbrado a enfrentar. Un clima que puede ser hostil (el viento jugará un papel determinante), una cancha tan espectacular como demandante de paciencia y conocimiento previo, y el marco y la presión que siempre genera un Major, y aún más un Open.
Pero estamos ante nuestro superhéroe y, como tal, le podemos pedir que nos sorprenda, que nos permita soñar con un domingo histórico y la Claret Jug volando hacia Chile por primera vez. No tengo dudas que en este episodio o en los próximos, SúperNiemann nos seguirá dando motivos para escribir sobre él en nuestra columna semanal de Onlygolf y, a su vez, continuará agregando capítulos en la historieta dorada del golf chileno.