Guillermo Pereira mejoró considerablemente en la segunda ronda del U.S. Open 2019. Terminó con una tarjeta de un golpe bajo par, pero con buenas sensaciones en Pebble Beach independientemente del final que tuvo en su recorrido, en el que registró cuatro bogeys en sus últimos 5 hoyos.
En total, fueron tres birdies y cuatro bogeys, que lo dejan fuera del corte clasificatorio del primer major de su carrera, pero que lo dejan con una experiencia importante en la elite del golf mundial que lo impulsará a seguir mejorando en el resto de los desafíos que le quedan en su calendario.
Ayer hablábamos de que uno de los aspectos de juego donde resbaló el chileno, había sido los tiros de salida, acertando solo seis fairways. Sin embargo, esa cifra mejoró, apuntando un 62% de disparos desde el tee y, como consecuencia, también mejoró el apartado de los Greens en Regulación, elevándose a un 65%.
A esta hora, mientras aún quedan muchos jugadores en cancha, el líder sigue siendo el inglés Justin Rose, que hoy jugó para un golpe bajo par y mantiene ventaja parcial de un golpe sobre el segundo puesto.