Una nueva mala noticia se suma al historial de Tiger Woods, pues tuvo que retirarse del Omega Dubai Desert Classic que se disputa esta semana en los Emiratos Árabes debido a problemas en la parte baja de su espalda.
El torneo representaba el regreso del ganador de 14 Majors al European Tour desde 2015, y si bien no comenzó bien (77 en la primera ronda), representaba una motivación especial para él, además de una oportunidad de seguir tomando ritmo de competencia para buscar llegar de la mejor manera al Masters.
Temprano en la mañana Mark Steinberg, representante de Woods, compareció ante los medios de comunicación en el Emirates GC para dar un parte oficial sobre la situación. “Cuando salió de la cancha ayer, se sentía bien y no tenía dolor. No lo vi en la cena, pero dijo que se sentía bien”, comentó.
“Ayer en la noche, sintió espasmos en la parte baja de la espalda. Trató de resolverlo recibiendo tratamiento incluso bien temprano en la mañana durante aproximadamente tres horas y media. Él (Tiger) dice que no es el dolor en el nervio que lo mantuvo fuera por tanto tiempo, dice que es un espasmo en la espalda y que, simplemente, no pudo aliviarse. Puede moverse, pero no puede completar la rotación completa del swing”, añadió Steinberg.
El agente de Woods reconoció que el jugador se sentía muy mal por abandonar la competencia, comentando que incluso conversó con Danny Willett y Mathew Fitzpatrick, resaltando que quería estar ahí y que quería, al menos, poder terminar hoy.
Así, ahora queda esperar por un parte médico oficial, donde se confirme el alcance de la molestia y, si esto traerá alguna consecuencia que afecte el calendario de torneos que tenía previsto jugar.