Felipe es un alumno atípico, podríamos decir un deportista diferente. Por un lado, destacar que el golf permite ciertas licencias en la preparación o en las pretemporadas que son tan importantes en cualquier deporte de alta competencia, y que en otras disciplinas no se permitirían porque afectaría directamente tanto el rendimiento como la integridad física.
Pero en el golf, por ejemplo, no se requiere de una preparación física o de una condición física tan especial para rendir o ganar. A pesar que esa situación ha ido cambiando desde la aparición de Tiger Woods, Jordan Spieth y Rory McIlroy por nombrar algunos más destacados, que con el tiempo se han ido transformando en verdaderos atletas.
Por otro lado, tenemos casos conocidos como John Daly y Jason Dafner en USA o el gran jugador del Tour europeo el Tailandés Kiradech Aphibarnrat, que son jugadores con un peso corporal alto, donde en otros deportes con mayor exigencia física no podrían competir o rendir.
Sin embargo, estos jugadores suplen su condición física con una extraordinaria habilidad en sus manos, gran flexibilidad y por supuesto un gran control mental. Por lo que llegar a punto en la parte física no es tan relevante.
Para Felipe, lo más importante en esta disciplina es llegar mentalmente bien preparado, motivado, fuerte, con ganas de enfrentar una temporada larga...
Sí es muy importante llegar con ganas de practicar y jugar. Encontrar rápidamente el timing del swing (coordinación del palo con el cuerpo al momento de golpear la pelota), que el swing esté dentro de los parámetros técnicos que cada jugador trabaja. Encontrar buenas sensaciones sobre y alrededor del green, tener afinadas las yardas que golpean con cada palo de la bolsa, revisar la parte técnica de los palos, el Loft (ángulo de inclinación del palo en relación al eje de la vara) y el Lie (ángulo formado entre la base del palo y el eje de la vara) de cada fierro estén en las medidas que corresponden al swing (estos 2 aspectos se recomiendan revisarlos 1 o 2 veces al año para palos forjados), y que los grips estén en buenas condiciones. Aquí recomiendo siempre, si eres un golfista que juega todas las semanas cambiarlos 2 a 3 veces por año.
Por lo que para Felipe, lo más importante en esta disciplina es llegar mentalmente bien preparado, motivado, fuerte, con ganas de enfrentar una temporada larga, extenuante, en el punto de vista de los viajes; la alimentación, que cambia mucho de país en país; los cortes, que muchas veces amargan una semana de juego; y por supuesto, soportar estar lejos de la familia por tanto tiempo.
...Como su swing coach, me preocupo de que su swing y sus golpes sean sencillos...
Bueno, es aquí donde se concentra más su pretemporada: llegar despejado. Y para ello, tanto en sus vacaciones como en la pretemporada misma, la clave para lograr un buen estado mental para la alta competencia es compartir mucho con su familia y amigos, desarrollar en conjunto su otra pasión (triatlón). Aquí, en los últimos 2 años, coordinamos la semana del IronMan de Pucón (donde compite Loreto -su esposa- y una de sus hijas Victoria), con la pretemporada de golf en mi escuela ubicada en Nevados de Villarrica (a 45 minutos de Pucón). También como una forma de prepararse físicamente le dedica bastante tiempo a andar en bicicleta (muy buen trabajo para las piernas y por supuesto la parte aeróbica), etc.
...La clave para lograr un buen estado mental para la alta competencia es compartir mucho con su familia y amigos...
En resumen, el área más importante de Felipe no es la parte técnica, ni física, sino que es la parte mental. Aquí debemos llegar al 100%. Y para ello como su swing coach, me preocupo de que su swing y sus golpes sean sencillos. No complicarlo con grandes cambios, y entregarle herramientas que lo hagan sentir con confianza y estar atento que cada vez que no se sienta cómodo con su swing o que haya pegado mal una semana, poder con cambios muy finos y precisos devolverle rápidamente un swing de confianza listo para volver a la alta competencia.
En relación a la planificación de campeonatos, ésta muchas veces va sufriendo cambios dependiendo del dinero que se vaya acumulando y la posición en el ranking. Por lo general se juegan entre 20 a 30 torneos al año teniendo siempre como objetivos terminar dentro de los 60 mejores jugadores para entrar a Dubai, ganar algún campeonato y conseguir un año consistente, que permita sin sobresaltos, permanecer en el tour para el año siguiente.