Cuatro golpes separan a Tiger Woods del primer lugar del Abierto Británico. Sin embargo, mañana, el 14 veces ganador de majors saldrá a Carnoustie con la mira puesta en poder volver a levantar el Claret Jug desde aquel back to back en 2005-2006. Para esto, vestimenta de gala para un clásico dominical: Polera roja y pantalones negros para tratar de rugir una vez más, esta vez en Carnoustie.
De los catorce grandes que ha ganado, tres han sido en el Open, y si bienesos cuatro golpes lo separan de la cima, llega en un momento inmejorable, después de comenzar con dos rondas de par de cancha y luego arremeter este sábado en el moving day con un sensacional 66 (-5), producto de seis birdies y un solo parpadeo al 16 que lo hacen llegar al domingo con la opción de volver a ganar en un escenario épico.
Por delante de él se encuentran varios jugadores, incluido el campeón defensor Jordan Spieth, que se ha mostrado intratable y que hoy entregó una tarjeta de 65 (-6), que le dan un impulso importante para tratar de emular lo que logró Woods en 2005-2006 y luego Padraig Harrington en 2007-2008, y unirse al selecto grupo que han repetido triunfos en el torneo.
También hay figuras que quieren imponerse como Xander Schauffele, Kevin Kisner y Kevin Chappel, que quieren quedarse con el Claret Jug, y que han mostrado una regularidad importante a lo largo del torneo.
También nombres como Fleetwood, Kuchar, McILroy, que quieren pelear por el triunfo en lo que será una de las definiciones de majors más emocionante de los últimos años. Sin embargo, muchos son los románticos que quieren presenciar una épica de Tiger para verlo rugir nuevamente, como en los viejos tiempos, intentando alcanzar un triunfo en su tenida de gala.